| Ignacio Gómez-Palacio

AMLO en el Centro de la Plaza Toreando a PEMEX

Muchos toreros antes que AMLO, dejaron correr libre en el campo al toro de lidia  de 850 kilos. Bien sabían que el astado tamaño catedral bufa sed de sangre, asentado como sindicato líder indiscutible de toda la empresa llamada PEMEX. No había que hacerlo enojar o pararía al país de cabeza, lo que bien le podía costar la vida política al Presidente. En ello se encuentra la actitud sumisa que siguieron Echeverría, López Portillo, de la Madrid, Salinas, Zedillo, Fox, Calderón y Peña. Salinas apenas se atrevió a encarcelar a La Quina (líder del sindicato), pero no tocó las mañas y transas del torazo cuya arrogancia crecida trajo y multiplicó creatividad marrullera sin límites.

Hoy AMLO (“El Curro de Macuspana”) enfrenta al animal en la plaza, pisa firme la arena y en una faena que no hemos visto antes, le corre la capa con gaoneras por delante que remata con una serie de chicuelinas que hacen rugir a la plaza.  Tras asistir al engaño con mansedumbre, el animal negro bragado, alto de alzada y de pitones, se desconcierta y paralizado mira los tendidos de donde provienen los “oles”.

¿Qué ha sucedido? ¿Cómo es posible que este Curro de Macuspana se atreva a salir al centro de la plaza donde otros, durante varias décadas han rehuido el encuentro? ¿Cómo es posible que sus primeras órdenes de cerrar los ductos de gasolina hayan enojado a muchos, pero no contra él, sino contra los líderes sindicales? La respuesta esta en las enormes habilidades políticas de AMLO, que ha sabido allegarse la simpatía de millones que lo siguen sin chistar, a pesar de que tengan que perder horas y horas en colas para comprar gasolina.

Muchos comentaristas no le han encontrado sentido a la actuación de nuestro Presidente, pues parece ilógico que crear desabasto puede ser una solución y sin embargo los resultados han sido que se esta fortaleciendo un nuevo sindicato, tiene a los viejos líderes contra la pared, y a la mayoría del pueblo no le ha perdido la fe.

¿Con qué se come la política? ¿Cómo se le hace para saberla? He ahí algo de ciencia oculta, que al menos quien escribe, esta muy lejos de conocerla, sin que por ello deje de admirarla.

Dice un viejo dicho taurino: “Para los toros del Jaral, los caballos de allá mesmo”. En los alrededores de la ciudad natal de AMLO se localiza Ciudad Pemex, así como campos petrolíferos y las llamadas “chapopoteras”. Los primeros actos públicos que le dieron fama, consistieron en el bloqueo a las entradas de pozos de petróleo en Tabasco, tierra de muchos jefes del sindicato de PEMEX, con quienes tuvo que lidiar muchas batallas durante años y años. La bestia ha querido y no ha podido callarlo o comprarlo.  ¿Por qué? Porque además de que el dinero no le atrae, él es caballo del Jaral y por ello le conoce las tejemanejes y mañas a los toros de su tierra, a los que se les dificulta cornearlo.

AMLO sabe varios temas muy bien. Conoce al mexicano y su idiosincrasia. Es el político mas hábil del momento. Desayuna, come, cena y sueña política. Todo lo ve desde ese ángulo. Los recovecos y dobleces los reconoce a distancia. Y si existe duda, sólo por mencionar un caso, habrá que preguntarle a Fox y Santiago Creel, que desde la Presidencia y la Secretaría de Gobernación no pudieron desaforarlo.

En lo personal nunca me paro en una plaza de toros. Mi cariño por los animales me lo ha impedido, pero provengo de una familia aficionada a la tauromaquia que me educó cerca de comentarios sobre Armillita, Belmonte, Gaona y muchos mas. Por ello me imagino a Andrés Manuel vestido en traje de luces, sin saber a ciencia cierta en que tercio de la corrida se encuentra, aunque me parece que es el tercero, ya que las banderillas en todo lo alto han hecho berrear al astado y le ha brindado la faena al “respetable” (público).

A nosotros nos toca ver la corrida desde la barrera. Gritar oles, chiflar y quizás lanzar cojines en señal de protesta. Podremos alabar o criticar la actuación del torero, pero estamos ciertos de que es algo ajeno a nuestras habilidades y que por ello, estamos bien sentados y con un refrigerio en la mano. ¿Cómo fue que el torero hizo un farol de rodillas frente a la puerta de toriles? Sólo él lo sabe. ¿Qué corrección le hizo a la embestida del toro con las verónicas con los que empezó la faena? Sólo él lo sabe. Como también sabe el momento oportuno para levantar el estoque y tirarse a matar.

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