| Ignacio Gómez-Palacio

El enanismo de EUA y el gigantismo de China.

EUA se contrae. China se expande. EUA quiere encerrarse atrás de un muro. China deja atrás el muro (de 2000 años) y se abre al mundo. ¿Quién dominará? La política de quien desea proteger su American way of life y sus clubs de golf de los que pretenden “invadir” y estropearles su confort, inclusive construyendo muros y cercas y expulsando “ilegales” o dominará quien lleva siglos de vivir con miedo, hambre, mano dura y autoritaria, ciudadanos que están dispuestos al sacrificio en aras del “Sueño Chino” propuesto por su Presidente Xi Jinping, en 2012, como “el sueño más grandioso abrigado [por la nación china] desde el inicio de los tiempos modernos”.

Desde finales de 2013, China inició el proyecto de construir una red de ferrocarriles y rutas marítimas que comprende 70 países donde se produce el 52% del PIB mundial, habita el 70% de la población del mundo y se encuentra el 75% del gas y petróleo del planeta, otorgando además créditos dirigidos a mejorar la infraestructura de dichas naciones. Lo hace principalmente en Asia, con sus vecinos inmediatos, al lanzar un programa que se conoce como PBOR/BRI o La Nueva Ruta de la Seda (que se publicita como One Belt One Road). Incluye además países de Europa, África y Oceanía. Es obvio que además del aspecto económico, China avanza sus intereses estratégicos y militares.

Los EUA, celosos y preocupados por la expansión China, emitieron este año la Ley BUILD (siglas en inglés de Mejor Utilización de Inversiones que Conducen al Desarrollo), que establece un programa con 60 mil millones de dólares a ser otorgados por una nueva agencia, la IDFC (siglas en inglés  de Corporación Financiera para el Desarrollo Internacional), que pretende unir esfuerzos con Japón y Australia, con el propósito de alentar a empresarios a invertir en países en vías de desarrollo localizados en La Nueva Ruta de la Seda. El monto es reducido en comparación con lo que China está invirtiendo en el proyecto.

Preguntas obligadas: ¿Y Latinoamérica donde quedó en este juego de poder? ¿Por qué EUA no vuelve la mirada al sur, a sus vecinos naturales, a quienes les quedamos cerca y empiezan a evitar las invasiones de inmigrantes ilegales que tanto les molestan, al crear empleos en sus países de origen ofreciendo créditos blandos para el desarrollo de industrias, comercios, agricultura, etc.? ¿Por qué no apostar por una Gran América Continental, por un verdadero y generalizado “Sueño Americano” de Alaska a la Patagonia? ¿Por qué EUA desea apoyar inversiones en Asia y poco hace por Centroamérica, de donde provienen las caravanas que actualmente los tienen consternados? ¿Por qué no favorecer a los productos latinoamericanos con aranceles reducidos o libre tránsito y evitar la protección a rajatabla del empresario estadounidense que deja en la miseria al productor del sur y lo obliga a invadirlos?

Es tiempo de que los EUA tomen en cuenta que los latinos en este continente sumamos casi mil millones. A más del dos por uno frente a ellos. Es tiempo que los EUA tomen en consideración que China es actualmente el primer país exportador, el primero en manufactura, segundo en exportación y un principalísimo contribuyente al crecimiento económico mundial. Es tiempo que los EUA se den cuenta “que el Sur también existe” y que en Latinoamérica pueden encontrar al mejor de los aliados, si empieza a apoyar todo el Continente Americano como una unidad, con miras, “tipo China”, de fortalecer las economías de esta región del mundo.

Es tiempo que EUA dejen el enanismo exacerbado por su actual Presidente de encerrarse donde nadie los moleste, y elijan para el siguiente mandato a personas de miras, visionarios que sepan leer el presente para anticipar el porvenir.  Si Europa tuvo el Plan Marshall después de la Segunda Guerra Mundial, bien podría pensarse en un Gran Plan para que todo el Continente Americano surja como un bloque económico sólido y unido, que balancee el poder mundial, de lo contrario no se puede anticipar cómo actuará China, cuando ocupe el primer lugar mundial en los ámbitos económico, político y militar.

Imaginar (soñar es válido), que se estableciera la FPR (siglas en inglés de La Ruta de la Amistad y del Progreso), que conectara por vías ferroviaria y marítimas a los 35 países, el estado libre asociado y los 24 territorios independientes que integran el continente americano, con el propósito de ejecutar un Gran Plan de desarrollo de infraestructura (carreteras, puentes, puertos, aeropuertos, etc.) y se estimulará la inversión y el comercio con créditos blandos y la supresión de aranceles, entonces los EUA tendrían la posibilidad de sobrevivir, de lo contrario (como ha sucedido en repetidas ocasiones en la historia), los hechos nos inclinan a pensar que el antes Coloso del Norte caerá hecho añicos en manos de quienes detentarán el poder y la riqueza, de quien Nostradamus identificó como “la raza de los ojos oblicuos”.

Tomaré vacaciones a partir del 23 de diciembre. Mi próximo artículo se publicará el 9 de enero. Mis mejores deseos para mis lectores durante 2019.

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