| Ignacio Gómez-Palacio

EL PROBLEMA DE FONDO: VAGOS, NINIS, BECAS Y COMPRA DEL VOTO

Afirma la historiadora Rosario González ( "El Tribunal de Vagos de Toluca" 1845-1853", pp. 130 y 131), respecto la regulación sobre la vagancia durante el siglo XIX, misma que fue adoptada por los liberales (a los que tantas veces ha aludido nuestro Presidente como ejemplo a seguir), que ".... se exigió medidas de vigilancia más eficaces para contrarrestarla.... incluyo a los tres órdenes de gobierno: poder nacional, estatal o departamental y la municipalidad.... la praxis liberal.... pretendía encaminar al acusado de vagancia al ejercicio del  trabajo como medio que le permitiera participar de la economía de la nación".

El Tribunal de Vagos de la Ciudad de México, que actuó de 1828 hasta la década de 1870, tenía como cometido controlar a los vagos al "moralizarlos por medio de la ética que representó el trabajo", continúa afirmando. Estos tribunales proliferaron en diversos Estados, inclusive otorgando "acción popular", por lo que cualquier persona que se sintiera afectada por actos de un vago podía denunciarlo. Temían “que con su ejemplo corrompieran las costumbres y pervirtieran a la juventud”. En ello nada había de novedoso, ya que desde La Recopilación de Indias se introdujo el "sentido de civilidad", al considerar que el vago pone en peligro a la ciudad, hecho que se corregía al perseguir ociosos, obligándolos a conseguir trabajo o de lo contrario se les incorporaba a las levas militares y regimientos con carácter fijo. 

La vagancia era castigada inclusive con la vergüenza pública, anunciando al culpable en listas elaboradas por los tribunales. Es decir, que se trata de un mal que se ha controlado desde la legislación española en vigor en nuestro país desde el siglo XVI, renovada en el siglo XVIII.

Frente a nuestra cultura que admira y premia el trabajo, llega López Obrador con la tesis contraria a los liberales del siglo XIX, y les otorga a los ociosos el favor gubernamental e inclusive los recompensa. Los "ninis" reciben dineros públicos y otros "becas". Tan solo se les exige expresar que no estudian ni trabajan o simplemente indicar ser pobres.

La conducta de nuestro Presidente parece no tener sentido, pero lo  tiene y muy grave. Está usando los dineros provenientes de los impuestos que pagamos e inclusive ahorros provenientes de su mentada "austeridad", para comprar simpatías y con ello votos de quienes es relevante mantenerlos pobres, pero "con esperanza", como veremos aseveró Hugo Chávez el ex Presidente venezolano, claro, mientras le dure la bonanza fiscal con la que recibió el país.

Si dudas de esta tesis, amable lector, permíteme ilustrarte con algunos ejemplos cercanos. Argentina expidió en 1883 la Ley de Represión de la Vagancia, la que obligaba a toda persona ".... mayor de dieciséis años... que no tenga bienes suficientes para vivir y que no ejerza un arte, profesión o industria a obtener la "papeleta de su patrón y del capitán de la compañía a que pertenece... [de lo contrario, se indica] será reputado vago y destinado a las obras públicas por un mes por primera vez, y por la segunda al servicio de las armas”. Es decir, que los argentinos adoptaron la misma tesis liberal mexicana del siglo XIX.

Argentina se colocó como un país ejemplar y próspero con un futuro brillante. Fue la envidia de Latinoamérica a principios del siglo XX, hasta que en la década de los 40´s aparecieron en escena Juan Domingo Perón y Evita, que llegaron al poder por la vía democrática, apoyados por los "descamisados", gente pobre que les entregó su lealtad a ciegas; misma lealtad que después fue entregada a otros peronistas, hasta los recientemente electos Néstor  Kirchner (2003 a 2007) y su esposa Cristina (2007-2015), ambos peronistas que establecieron un sinnúmero de programas clientelares de ayuda y dádiva publica con programas denominados “bandera” (v.g.: Emprendedores de Nuestra Tierra, Prestación por Desempleo, Argentina Trabaja, Ellas Hacen, etc.).

El peronismo y su postura de apoyar descamisados ha acarreado la consecuencia de que Argentina haya pasado de ser un país rico, “envidia de Latinoamérica” a apenas subsistir como una nación enfrentada por diversas corrientes sociales y económicas internas. Hoy es territorio conflictivo que no levanta cabeza y avanza a trastumbos.

En una entrevista que puede verse en Youtube, un ex miembro del gabinete del Presidente Hugo Chávez, refiere que ante el análisis de un proyecto para disminuir la pobreza, le dijo: “Usted no ha entendido a la revolución. No se trata de que el pobre deje de serlo. A los pobres los necesitamos. Son los que nos mantienen en el poder. Necesitamos pobres, muchos pobres, pero fíjense bien, con esperanza”.

En el 2021 se celebrarán en México elecciones intermedias. Debemos tomar conciencia de la gravedad en la que se encuentra nuestro país, con un Presidente cuya ambición de poder no conoce límites, además de ser inculto e impreparado para dirigir los destinos de México en este siglo, pero al mismo tiempo inteligente y astuto para multiplicar pobres con esperanza que lo mantengan junto a los suyos en el poder.

Decía el primer ministro de izquierda de Portugal a uno de sus pares, primer ministro de un país nórdico de visita: “Tengo como propósito de mi mandato quitarle a los ricos para entregarle a los pobres” —a lo que le contestó: —“ que raro, porque en mi país queremos que todos sean ricos, sin quitarle nada a nadie”.

Comentarios

  • Publicado por Rodolfo Ruiz en

    MUY ACERTADO EN HORABUENA

Deja un comentario