| Ignacio Gómez-Palacio

Ubícate con los grandes números de México

En este mundo conviene ubicarse. Ante los pesimistas que gustan de ver el negro de las cosas, es indispensable ubicar a México y a nosotros sus nacionales. Con los números en la mano podemos llegar a las siguientes conclusiones: (1) las micros, pequeñas y medianas empresas (PYMES) que operan como unidades económicas en México, detentan la mayor riqueza del país, al producir el 52% del PIB y generar el 72% de los empleos; y (2) la inversión extranjera directa representa apenas el 2% del PIB, por lo que en México no es muy importante. La economía informal está alejada de la posibilidad de estadísticas cercanas a la realidad, pero obviamente también cuenta dentro de este panorama de empresas PYMES.

A lo anterior habría que añadir que de los 194 países que hay en el mundo, la economía mexicana está catalogada como la número 15. No es un mal número. Tenemos un gran país y una gran economía. Por supuesto, que debemos desarrollarla y protegerla, pero no somos una economía enclenque sin recursos.  

No falta quien nos quiera alarmar con la afirmación de que ciertos sucesos nacionales van a ahuyentar a los inversionistas extranjeros y eso nos acarreará la desgracia nacional cuasi permanente, de la que tardaremos muchos años y hasta décadas en salir. Qué mejor que ubicarnos y para ello no hay nada mejor que los grandes números. Recordemos que el PIB es el valor de todos los bienes y servicios finales producidos en una economía, lo que se contabiliza cada año. En este sentido el país es como cualquier empresa que se sujeta a contabilidad. Como se ha dicho, la inversión extranjera directa (IED, la que se destina al capital de la empresas)  representa desde hace años arriba del 2.0% del PIB. El promedio de los últimos cuatro años es de 2.8%.

En números redondos, los montos de IED que EUA, China y Mexico han recibido en los últimos años son: 380,000, 130,000 y 30,000 millones de dólares. En cada país el porciento  de la IED con respecto al PIB es de 22%, 8% y 2% respectivamente.

La IED en México no se incrementará substancialmente, hasta que además de lo que hoy ofrecemos,  tengamos un adecuado al menos, (i) estado de derecho, (ii) seguridad en la tenencia de la tierra y bienes muebles y (iii) una economía boyante. Esto último es lo mas importante, ya que la IED no llega por decreto. Llega porque existe un mercado atractivo. En consecuencia, actualmente la importancia de la IED en México es secundaria.  

Quisiera evitar malas interpretaciones en el sentido de que no valoro adecuadamente a la inversión extranjera. Nada mas lejos de mi pensar. La inversión extranjera aporta capacidad de exportación con su secuela positiva en la balanza de pagos y en el precio de las divisas, así como transferencia tecnológica y conocimientos de servicios, contratación de mano de obra, reputación mundial y otros beneficios. Lo que deseo apuntar es que a partir de la etapa posrevolucionaria mexicana, a diferencia de otros países, nosotros no hemos dependido mayormente de la inversión extranjera.

La postura anterior se complementa con otros números grandes que debemos conocer o recordar. Las micros, pequeñas y medianas empresas (PYMES) que operan como una unidad económica, producen el 52% del PIB. Las grandes empresas mexicanas, propiedad de mexicanos detentan el resto, menos el por ciento que es propiedad de los inversionistas extranjeros y de la economía informal. Es en las PYMES donde descansa la mayor riqueza de México.

Conviene resaltar que los grandes empresarios mexicanos son eso, mexicanos y ellos y sus familias no han llegado aquí con capital e intereses golondrinos. Sus inversiones son firmes, igual que sus raíces. Les interesa México y luchan por el país, porque aquí desean radicar y porque aquí localizan el principal asiento de sus negocios. Bimbo, Rotoplas, Minera México, Telmex, etc., pertenecen a este grupo y se la juegan con el país.  

Por supuesto que habrá quienes quieran responder con pesimismo frente a los recientes acontecimientos del país, como la incomprensible cancelación de la construcción del nuevo aeropuerto de la CDMX, la facha de las consultas ciudadanas de AMLO, el absurdo del Tren Maya y otros argumentos irrefutables, pero lo comentado en este breve artículo está dirigido exclusivamente a ubicarnos en este momento, en enero de 2019. Conviene saber qué y quiénes somos frente al pesimismo, el optimismo, el futuro y el resto del mundo. Ya veremos que sucede, sin embargo no debemos amedrentarnos como inestables adolescentes que dudan de su fortaleza. (*)

 

(*) La información aquí referida se obtuvo de “Inversión Extranjera Directa en México y en el Mundo”, Secretaría de Economía, marzo, 2018 [ https://www.gob.mx/cms/uploads/attachment/file/305048/Carpeta_IED.pdf ]; y “Un Vistazo al Panorama General de la Pymes en México, Bind ERP [ https://blog.bind.com.mx/un-vistazo-al-panorama-general-de-las-pymes-en-mexico ].

Fotografía: FeelGrafix

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